El escultor Juan de Ávalos, académico de Bellas Artes y autor de las colosales figuras del Valle de los Caídos, falleció en la madrugada del viernes, a los 94 años, en la clínica Virgen del Mar de Madrid, como consecuencia de un problema cardíaco.
El creador, que ingresó el miércoles por la tarde en la citada clínica debido a una angina de pecho, estuvo trabajando hasta última hora en su estudio en varios proyectos, entre ellos los relieves que le habían encargado para el monumento a Alfonso XIII en la localidad madrileña de Colmenar de Oreja.
La capilla ardiente del escultor se instaló en el tanatorio de Nuestra Señora de los Remedios de Madrid, en la zona de Fuencarral, y el entierro tendrá lugar hoy, a las 13.00 horas, en el panteón familiar de Mérida, la localidad natal del artista. En ese mismo lugar está enterrado su padre.
Juan de Ávalos -«un republicano juancarlista»- murió «muy preocupado» por la España de hoy, confirma su hijo. Cuando realizó el conjunto escultórico del Valle de los Caídos (los evangelistas, las virtudes y la Piedad), Juan de Ávalos era republicano de izquierdas: «Sólo fui el escultor que ganó un concurso para hacer unas estatuas, con un equipo en el que le aseguro que no hubo ningún tipo de esclavos, sino colaboradores que han sido mis consejeros, gente muy preparada -declaraba a ABC hace un año-. El Valle de los Caídos es simplemente una obra hecha con la vergüenza de los que hemos padecido una guerra civil increíble entre hermanos y para enterrar a nuestros muertos juntos y olvidarnos de ese horror con el que hundimos España en todos los sentidos. Unos y otros no defendimos más que el orgullo y la mentira (...)». (No hay que olvidar la polémica que se desató cuando el Gobierno socialista anunció la intención de convertir el Valle de los Caídos en un centro de interpretación de la represión franquista).
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