Todas las carreras universitarias serán de cuatro años (240 créditos), y no de entre tres y cuatro, como había planteado el anterior equipo del Ministerio de Educación. Con el nuevo rumbo de la reforma de las titulaciones para adaptarse al Espacio Europeo, ya no habrá un catálogo cerrado de títulos, sino que serán las universidades quienes diseñen las carreras que desean ofrecer, algo que empezarán a hacer en el curso 2007-2008.

El secretario de Estado de Universidades, Miguel Ángel Quintanilla, anunció ayer este "pequeño cambio de rumbo aunque no de objetivo" para la convergencia con Europa, tras una reunión con rectores.
Quintanilla precisó que lo normal es que los 240 créditos sean cursados en cuatro años, aunque no obligatoriamente, y que se ha optado por el sistema anglosajón porque es "el más coherente y a él convergerá toda Europa".

La medida propuesta obligaría a modificar el decreto que rige los estudios de Grado -y tal vez el de Posgrado-, según el cual las nuevas carreras tendrán una carga lectiva de entre 180 y 240 créditos europeos (tres o cuatro años). Además, el diseño del equipo de la ex ministra San Segundo permitía incluso acceder al Posgrado sin el título de Grado, hecho que tampoco será posible en el esquema propuesto ayer a los rectores.

En su comparecencia ante la prensa, Quintanilla dijo que, como recoge el anteproyecto de reforma de la ley de Universidades (LOU), no habrá catálogo de titulaciones oficiales y sólo desaparecerán las carreras «que no tengan estudiantes» o que las universidades decidan no impartir. Es decir, que cada institución podrá determinar los títulos que quiere ofrecer. Y si éstos «cumplen» con las directrices generales, que diseñará el Gobierno y que serán muy amplias, y además son autorizadas por las autonomías, lograrán el reconocimiento oficial.