El fallecido cineasta Joaquím Jordá, fundador de la Escuela de Barcelona y maestro del documental español, es el Premio Nacional de Cinematografía 2006, dotado con 30.000 euros, por su capacidad para "abrirse a nuevas formas de relato audiovisual".

La candidatura de Joaquím Jordá se presentó antes de su fallecimiento el 25 de junio en Barcelona, por lo que no se puede decir que el Premio Nacional de Cinematografía se le haya otorgado a título póstumo.
El jurado del Premio Nacional de Cinematografía 2006 estuvo presidido por el director general del ICAA, Fernando Lara, y actuó como vicepresidenta, la subdirectora de Promoción y Relaciones Internacionales de dicho organismo, Pilar Torres.
Al otorgar el premio, concedido por el Ministerio de Cultura, el jurado destacó la capacidad de Jordá "como guionista y director, para convertirse en maestro de varias generaciones de cineastas".
Tras conocer la noticia, las reacciones no se dejaron esperar y sus amigos anunciaron que le hubiera encantado subir al estrado para recibir el Premio Nacional de Cinematografía, un reconocimiento que Joaquín Jordá (Santa Coloma de Farners, Girona, 1935-Barcelona, 2006), poco amigo de los oropeles, apreciaba. Pero no ha podido ser. El cineasta murió el pasado 24 de junio víctima de un cáncer. Sólo 10 días después del fallecimiento de este creador, al margen de convencionalismos, ayer el Ministerio de Cultura decidió otorgarle el galardón, que cada año concede a cineastas con carrera consolidada, fértil y ejemplar. El jurado consideró que el premio a Jordá no debe ser entendido a título póstumo, ya que "su obra sigue viva". Su último filme, Del otro lado del espejo, está aún por estrenar.