La familia Bernat deja de ser la propietaria de Chupa Chups, la marcha de caramelo con palo más famosa del mundo. Los Bernat vendieron su empresa a la italiana Perfetti Van Melle, una e las primeras compañías de confitería del mundo. Sin embargo, Chupa Chups asegura que se mantendrá su producción y su sede en Cataluña.
Fuentes de Chupa Chups y Perfetti van Melle indican que, por el momento "no se va a hablar del precio" de la operación de compra aunque se baraja la cifra de unos 400 millones de euros como la cuantía desembolsada por el grupo italiano, propietario de marcas como Mentos, Frisk, Vivident y otras.
Los hermanos Xavier y Marcos Bernat, propietarios de Chupa Chups, continuarán en la nueva compañía durante un periodo de tiempo «para asegurar la mejor transición e integración efectiva de ambas empresas». Xavier Bernat, presidente de Chupa Chups, indica que la operación «refuerza la situación competitiva y asegura un brillante futuro para nuestras en todo el mundo». Augusto Perfetti, presidente de Perfetti van Melle, dice que la adquisición de Chupa Chups «representa un refuerzo significativo de nuestra posición como compañía de confitería en el mundo y, en concreto, nos facilita una diversificación adicional en el segmento de los caramelos». Si las autoridades de competencia autorizan la operación, las marcas de Chupa Chups y Smint «crecerán todavía más bajo el paraguas global de Perfetti van Melle, al tiempo que también aumenta las sinergias con nuestras propias marcas», asegura.
La cara opuesta es la de los trabajadores que ante esta operación muestran su temor a que se eliminen empleos, ya que los responsables de la compañía advirtieron de un posible recorte de plantilla.
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