La NASA mantiene para hoy el lanzamiento del Discovery, después de que su arranque se haya cancelado en dos ocasiones por causas meteorológicas. Sin embargo y hasta ayer, se barajaba la posibilidad de volver a demorar el lanzamiento, esta vez, por un problema técnico: el hallazgo de una grieta de unos 13 centímetros en el material aislante que recubre el tanque exterior del trasbordador espacial, descubierta en una inspección rutinaria, es la culpable del nuevo contratiempo.

Según el comunicado de la NASA, durante una inspección de rutina los ingenieros descubrieron una grieta en la espuma aislante del tanque, cerca de las sujeciones de las toberas por donde se introduce el oxígeno líquido en el tanque. La pieza de aislante, que se desprendió, pesa apenas unos gramos.
Los expertos creen que la grieta pudo formarse durante el intento de lanzamiento del domingo, cuando el agua caída por las tormentas, al contacto con la superficie casi congelada del tanque, formó una pequeña capa de hielo. Al calentarse el tanque y dilatarse por el aumento de temperatura, el hielo se desprendió, originando la grieta y el posterior desprendimiento del aislante.

Por otro lado, el administrador de la NASA, Michael Griffin manifestó la semana pasada que la espuma de aislamiento es «una preocupación» pero no lo suficiente grave como para bloquear el uso de los «shuttle». Bajo los planes actuales, la NASA quisiera seguir utilizando esta flota de envejecidas naves hasta 2010, con 16 vuelos adicionales para terminar la Estación Espacial Internacional. Ambicioso proyecto de 100.000 de dólares ralentizado desde la tragedia del Columbia.