Los forenses del Instituto de Medicina Legal de Valencia han identificado a 40 de las 41 víctimas mortales del accidente de metro ocurrido el lunes en Valencia, 30 de las cuales son mujeres y una de ellas es la única que no ha podido ser identificada al no haber sido reclamada por ningún familiar. Fuentes de la Consejería de Justicia, Interior y Administraciones Públicas han informado además, que dieciséis de las víctimas son vecinos de Torrent, localidad situada a siete kilómetros de Valencia y a la que se dirigía el tren siniestrado. Cinco fallecidos más son de Valencia capital y dos, de la también cercana población de Paiporta. Del resto de pasajeros no se ha facilitado su domicilio.
Todas las víctimas mortales son trasladadas al tanatorio municipal de Valencia, mientras que a partir de hoy se irán celebrando los funerales en sus localidades de origen, al margen del funeral institucional que tendrá lugar en la Catedral de Valencia, a las 19.00 horas, con la presencia de los Reyes y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Mientras tanto, los efectivos del Cuerpo Municipal de Bomberos, junto a policías, continúan trabajando en el lugar del accidente para rescatar los últimos cadáveres del siniestro, buscando incluso debajo de los vagones por si hubiera más restos mortales.
A la espera de investigaciones más exhaustivas, Vicente Rambla, portavoz de la Policía Local, ha confirmado que el siniestro del metro es un "accidente fortuito" y descarta la posibilidad de que se trate de un atentado terrorista.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Luis Felipe Martínez, ha afirmado que el accidente se debió a una combinación entre un exceso de velocidad y la rotura de una de las ruedas del ferrocarril a la entrada en curva de la estación de Jesús, en un tramo subterráneo.
Según las primeras investigaciones, el convoy siniestrado era una composición doble -denominada UTA 3700, de finales de los años 80-, cada una formada por varios vagones. La primera fue la que, al parecer, descarriló e hizo que volcaran dos vagones de la segunda unidad.
El punto exacto del siniestro fue la estación de Jesús del transporte suburbano. A las 13.06 horas, un convoy con dos unidades dobles procedente de la vecina localidad de Paterna circulaba en dirección a Torrente, en el área metropolitana de la ciudad. Tras pasar la parada de Plaza España, por causas que todavía se desconocen, el metro descarriló después de superar una curva poco pronunciada, a menos de cien metros del andén.
El caos fue total, y en la oscuridad. La primera unidad volcó e invadió la vía contraria, y muchos de sus ocupantes salieron despedidos. Todas las personas que murieron viajaban en esa parte del tren. El segundo vagón no llegó a descarrilar, aunque sí quedó sobre las vías y con las ruedas fuera de los raíles.
El convoy no iba completo. La entrada del mes de julio y la finalización del curso escolar hace descender el número de viajeros en esta época del año. En hora punta, y sólo hace un par de meses, cada convoy podría haber desplazado a 240 viajeros.
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