El Papa Benedicto XVI llega hoy a las 11.30 horas al aeropuerto valenciano de Manises, donde será recibido por los Reyes de España y por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Se trata de la primera visita del obispo de Roma a España desde que asumió el papado, en abril del pasado año, tras el fallecimiento de Juan Pablo II. Su primer acto consistirá en acudir en el papamóvil a la estación de Jesús para rezar por los 42 fallecidos en el accidente del metro. Por la tarde, los Reyes y el Papa se reunirán en el palacio gótico de la Generalitat, actual sede del Gobierno de la Comunitat Valenciana, que se convertirá en la del Estado durante la visita papal a la ciudad de Valencia.
En esta cita, que durará poco más de 24 horas, Benedicto XVI tendrá que pronunciarse sobre un tema cada vez más controvertido, la familia. En el aire están los desencuentros entre la diplomacia vaticana y el Ejecutivo español en materias como el matrimonio entre personas homosexuales, la adopción de hijos por parte de estas parejas o la asignatura de religión. De hecho, fuentes de la curia pontificia han manifestado la preocupación de que Latinoamérica se contagie del aperturismo moral español.
Ésta es la cita más importante a la que acude el Papa desde que fuera elegido, a excepción del Encuentro Mundial de Jóvenes, celebrado en su Alemania natal. La memoria de Juan Pablo II, a cuyas órdenes el entonces Ratzinger colaboró muy estrechamente, planea también sobre el encuentro.
Los analistas católicos han decidido darle un voto de confianza. Benedicto XVI es un consumado experto en materia protocolaria y, dicen, gana en las distancias cortas. De hecho, el programa diseñado para la visita a España releva algunos de esos gestos personales. Así, nada más llegar al aeropuerto valenciano, y tras la bienvenida de rigor, ha decidido alterar el protocolo establecido y hacer una parada en la estación de metro de Jesús, donde rezará por las víctimas del accidente de metro.
Programa
11.30 horas. Del aeropuerto a la Catedral. Cuando Benedicto XVI aterrice por la mañana en Valencia tendrá por delante poco más de un día con un programa en el que se sucederán ocho actos, seis mensajes y varias audiencias. Pero entre unos y otros estará fundamentalmente con las familias y saludará en repetidas ocasiones a los peregrinos, ya sea desde el «papamóvil» o al comenzar o finalizar cada acto. El Papa saldrá del aeropuerto en dirección a la catedral, con parada en la estación de metro de Jesús, donde será recibido por los Príncipes de Asturias. El «papamóvil» tardará unos 45 minutos en realizar este recorrido.
Aproximadamente a las doce, entrará en la ciudad por la avenida del Cid y llegará a la plaza de España.
Tras detenerse a rezar en el mismo lugar de la tragedia, el Papa tomará la calle San Vicente Mártir y entrará en la plaza del Ayuntamiento, pasando por delante de la Casa Consistorial. Este será uno de los mejores puntos para ver de cerca a Benedicto XVI, ya que se trata de una zona amplia. Para llegar a la catedral tomará de nuevo San Vicente Mártir y la plaza de la Reina, otro de los puntos estratégicos para quien quiera saludar al Pontífice.
13.00 horas. Catedral y plaza de la Virgen. Desde la una a las dos de la tarde, el Papa protagonizará varios actos en la catedral y la plaza de la Virgen. Aunque el acceso al recinto de la plaza estará restringido a invitados, ya que el acto es para seminaristas y familiares, en las inmediaciones habrá suficiente sitio para los peregrinos, que podrán seguir lo que ocurre a través de pantallas.
20.30 horas. Hacia la Ciudad de las Artes. El Papa iniciará su segundo recorrido en el «papamóvil» para trasladarse al escenario desde donde presidirá el Encuentro Festivo Testimonial. Será ese un buen momento para ver al Pontífice, sobre todo a lo largo del paseo de la Alameda. Espectacular será también el paso por el puente de las Flores, que para esta ocasión se ha vestido de blanco y amarillo.
Una vez acabado el acto, en el que Montserrat Caballé cantará un «Padre nuestro» con música de la ópera «Luna» de José María Cano, el Pontífice regresará al palacio arzobispal por el mismo recorrido pero en sentido contrario, en lugar de ir por la Alameda bordeará el río por Jacinto Benavente. El domingo volverá a repetir el itinerario: la comitiva partirá desde el palacio arzobispal hasta el altar en el puente Monteolivete para presidir la misa de clausura del Encuentro.
Finalizada la Eucaristía, el Papa se desplazará al aeropuerto. Las zonas recomendadas por su longitud o amplitud son Jacinto Benavente, la Gran Vía y San Vicente, todas ellas decoradas con banderas y pancartas.
Pero a Benedicto XVI no sólo se le podrá ver, también está previsto que se le anime. La música le acompañará a lo largo de todo el recorrido, con bandas de toda la provincia dispuestas a lo largo del trayecto. Además, más de 11.000 globos de helio con los colores del Vaticano se soltarán a su paso.